Páginas

martes, 1 de marzo de 2016

Una historia triste


Y una tarde me propuse olvidarte, juré que olvidaría la congelada sonrisa que ilumina tu infantil rostro, lo hice mientras palpaba tu indiferencia, juré olvidarte mientras ese temor me impedía alejarte de ti, pero lo conseguí logre alejarme, y mientras caminaba por aquellos caminos de antaño transitados solo por los fantasmas de mi pasado, y los sueños que deje atrás esos sueños que quise trazar contigo; los borre como suelo borrar las notas que escribo en mis cuadernos de ilusiones.

-Esqueça (1). Me repetía una y mil veces cuando un pensamiento traía consigo aquella tarde que caminamos de la mano, aquel atardecer, aquella promesa que no pude cumplir, seguí caminando con mis sueños rotos, dándole paso a los años que no perdonan, dejando que mi corazón se congelara y nuestra historia revoloteara en esos mundos del ayer. Y cuando al fin creí olvidarte.

-¿Le extrañas? Susurro el viento. No le respondí, solo camine mientras apartaba mi vista de toda cosa, de todo rastro.
-Bastante. Con un gemido susurre.  



1-Olvidar en portugués