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lunes, 3 de agosto de 2015

Concurso "La Mejor Historia"- Relato # 2



La Lista


Tengo una lista de cosas tengo  que hacer, te  confieso, 12 cosas en mi lista, ¿Por qué no llegue a 15 siquiera? Pues para que veas que mi vida es algo aburrida actualmente, pero aquí entre nos, llegue a 13, pero borre una, la que menos me debatía entre borrarla o no, no es que sea supersticiosa, pero vamos, esta lista la encontrarán  y no, por alguna razón no quiero que piensen que puse 13 porque entonces sí que pensarían que fue algo que tenía que ver con algo que realmente no tiene nada que ver.
Mi vida ha sido una serie de desaciertos de unos años para  adelante, no es mala suerte ¿O sí? No importa, no creo mucho en que el destino está escrito en las líneas de una mano, porque entonces la línea de mi mano, no abarcaría toda la palma, o eso creo.
Hoy es noche de un martes, es otoño ahora, por lo que corre una brisa fría y el viento levanta algunos desperdicios que la gente vota a la calle.  He quedado con Juan, un amigo que conozco hace unos años, fue mi vecino durante algún tiempo y ahora vive casi al otro lado de la ciudad con una novia chaparrita, de un metro cincuenta tal vez, tiene pecas y el cabello todo rizadote, me hace gracia cuando la veo, ahora ella está de viaje visitando a sus padres o engañándole con otro hombre, no te creas, esas mosquitas muertas son de las peores, sí te lo diré yo, pero claro,  nunca le insinuaré eso a Juan, nunca le diría que vi a su novia perfecta con un tipo, bien acobijados la otra noche en el cine. No, no, claro que no le diré eso. ¡Oye, yo no soy una chismosa! O tal vez, se lo diría, si él no anduviera presumiendo lo perfecta que es la señorita, “Me recuesto en brazos de otro hombre”, en fin. Me molesta un poco que nunca me haya propuesto a mí para andar formalmente cuando tuvimos la oportunidad, no es que ahora, lo aceptaría, porque aunque Juan es todo un buen prospecto y es la clase de chico que les presentarías a tus amigas solo para alardear de tu buen gusto y suerte, no es la clase de chico que presentarías a tus padres. No, Juan, lo siento, no somos el uno para el otro, aunque esta noche tu cama piense lo contrario. Sorry,sorry, si piensas que soy una perra, eso está bien por ahora.
En la lista el número 9,check. Listo y hecho.
La otra noche con Juan no fue ni de lejos perfecto, pero no estuvo nada mal tampoco. Hay algo en sus brazos, aunque sabe besar y me hace rogarle por uno más, siento que es solo eso, piel con piel y nada más, no hay sentimientosy estoy harta de eso, pero era necesario hacer aquello, era necesario decirle a Juan lo que sentía y no con palabras porque entre nosotros no hay nada ya que decir, y ese es el problema y no importa, ya le puse punto final, así que olvídalo.
Domingo al mediodía, estoy cenando con mi padrastro y su nueva joven esposa con muchosbotox en la cara. Mi padre murió o me abandono o quien sabe qué. Okey, eso no es verdad, mi padre nos abandonó a mi madre y  a mí cuando yo era una bebe y luego murió en unaccidente de tránsito, maldito chofer ebrio, se llevó a once personas más con él. Maldito, resultaste ser un mal padre y aparte un borracho que salió a conducir su taxi alquilado y chocó y te mataste y mataste a otros, mi padre fue un asesino, pero no es algo que me guste recordar o decir, de hecho nadie lo sabe, nadie.
Mi madre se casó cuando yo tenía diez años, mi padrastro Joel es un buen tipo, la verdad nunca me llevo en sus brazos como he visto que otros padres lo hacen, pero tampoco hizo que me faltará algo, así que no me quejo de él, y aunque no tiene otros hijos me doy cuenta que el ser cariñoso no es su fuerte, ni su nada. Mi madre murió hace 6 añosy 3 meses, cáncer, no quiero hablar de eso. Mi padrastro se volvió a juntar con esta señora que prefiere que le diga “Lita” diminutivo de Carmencita, no entiendo por qué quiere que le diga así y no, no le doy, ni le daré ese gusto.
He venido a almorzar con ellosporque es lo más cercano a familia que tengo, exceptuando a la “no tengo 38, solo 30 años” a veces lo he llamado papá y hoy al despedirme le he dicho, gracias papá, pero muy muy bajito, seguro no me oyó, o tal vez si, ya no importa.
En la lista el número 10. Check y Listo.
He salido con algunas amigas, fuimos al museo, al cine, a una discoteca y luego a comer piernas de pollo, como si no existiera un mañana y el verano no esté a la vuelta de la esquina. Comimos tanto que la barriga nos dolió y nos pesaba caminar, sí, tanto así comimos. Me divertí tanto.
Ellas hacen preguntas de “cómoestásentu vida sentimental”- ¿Qué fue de él?  Nada, somos amigos - ¿Y el otro el que trabajaba, en en en, este que cocía ropa?- No cocía ropa, diseñaba (es mentira, pero así les dije a ellas) también somos amigos” - O ya sé, ¿Y tu amigo él él él, ay como se llamaba?- Sí, ya sé cuál, élestábien supongo. Ahí.
En la lista el número 11. Check y Listo.
La ultima cosa de mi lista, es la primera realmente, sí, es que la escribí primero, pero es lo último que queda por hacer y sí, le he estado rehuyendo a eso.
Compre la entrada hace  dos meses atrás, el tiembla en mi mano como una taza de café caliente. No sé por qué. Hoy se presentará en el teatro de la ciudad colindante, será un viaje de dos horas en un bus que hará paradas cada dos minutos, pero no hay de otra. Iré, iré. ¡Diablos, he dicho que iré! ¡Tienes que ir!
Tengo que estarallá a las siete de la noche en punto. A las tres de la tarde empiezo el ritual de embellecerme, si es que es posible, me baño, me depilo, trato de hacerme unas ondas en el cabello, lo cual ya es casi un imposible, al final a las 5 menos 20, estoy lista o eso creo, el espejo dice lo contrario, pero no me importa. Yo y el espejo nos llevamos jodidamente mal los últimos tres meses, el insiste en que me veo como un cerdo inflado a más no poder, no, no tengo anorexia actualmente, la tuve en mi adolescencia sí, pero mis padres me ayudaron, me trataron, me curaron y todo ese rollo, pero aun por momentos ese fantasma en el espejo se cuela por mi mente y se planta en el espejo, lo odio. Salgo de mi casa.
El bus tarda dos horas con 23 minutos a llegar a la otra ciudad y luego tomo un colectivo y luego una moto taxiporque me he perdido, hasta que por fin de tanto trajín logro llegar al teatro, 7:43pm, tarde, casi tarde, los mejores asientos están ocupados, ya lo sé, ruego al cielo no me toque sentarme detrás de un hombre de dos metros, porque entonces sí que estaré jodida, jodida, jodida. Esta manía mía de repetir las cosas.
El concierto no empieza a la hora pactada, pero eso es de esperarse, por suerte delante de mí se sienta un familiar que seguro es pariente de la novia de Juan, porque gracias a ella, tengo una vista genial de todo el auditorio y del estrado y de él.
Él. Un gran amigo. Alguien a quien alguna vez le conté todo de mí. Todo realmente.
La próxima hora trascurre entre un hermoso vaivén de sonidos y melodías que me hacen imaginar una primavera y con una vida donde no tengo esta lista de cosas que hacer. Una vida mejor con montañas para escalar y sueños y amistad y amores posibles… tal vez.
Cuando termina el concierto muchos van tras bastidores a saludar a sus familiares de la orquesta o incluso a pedir autógrafos o algo por el estilo, yo me muevo con ellos marcando distancia, no tan cerca para que no me vean, no tan lejos con la esperanza de que él me vea.
Ni una de las dos cosas pasa. Pero yo si lo veo, estoy tentada a abrirme un lugar entre este gentío y pararme frente de él y abrazarlo y conversar y apoyarme sobre su hombro y sentir que mis problemas ya no pesan, porqueél me está sosteniendo.
Luego todo se vuelve un poco borroso realmente. Algunas cosas están jugando en mi mente, estoy tratando de armar el rompecabezas de las últimas horas. Salí del teatro, no había buses, ni autos, sabe el cielo como voy a regresar a casa. Una vocecita en mi mente, me dice que regrese tras mis pasos, lo busque y le pida me aloje por una noche. Sigo en el paradero, no hay nada. ¿Es mi imaginación o esos dos tipos me han seguido desde la esquina del teatro? Camina, camina, me dice mi instinto, no te quedes parada aquí. Así que camino y rápido, muy rápido.
Y cosas pasan. Cosas malas pasan. Esos tipos con navajas, no tengo mucho dinero en la cartera, ellos piensan que sí, que me estoy resistiendo, y no recuerdo o no quiero recordar más.
Despierto, no sédónde estoy, no puedo recordar donde se supone debo estar. ¿Estoy ebria? No, yo no he bebido los últimos meses, sí, okey, tal vez no haya ido a todas las reuniones de alcohólicos anónimos ni a las citas con el psiquiatra, pero no he tomado alcohol, muy segura. ¿Perodónde estoy? Mi cuerpo se siente muy muy liviano, lo que es extraño. ¿Estoy un hospital? Por qué no luce como mi cuarto o como el cuarto de algún amigo, no es que me haya estado acostando con amigos tampoco. Ya te he dicho que no. Deje de hacerlo, lo de Juan solo fue… solo fue y ya. Detesto que siempre me juzguen por eso, es parte de mi pasado, todos tienen un pasado y yo no se los ando restregando en su cara, me gustaría que no hicieran lo mismo conmigo.
Sigo sin saber dónde estoy, salgo de la cama, ¿O no era cama?, es como si mi mente fuera un cuarto de cuatro paredes blancas, no puedo recordar nada, excepto mi nombre, mi nombre es... mi nombre es, lo tengo en la punta de la lengua. ¡Diablos!. Claro que sé mi nombre, no pienses que soy una enferma mental, solo que es como si no pudiera hablar, como si hubiera algo aquí en mi garganta, se siente como una tos que nunca sale. Llevo mis manos hasta mi cuello, siento algo abierto, como un corte y tubos.
Necesito llegar a un espejo, pronto, pronto. No hay espejos, no quiero volver a poner mis manos ahí, se sentía horrible. No estoy loca, solo asustada, aterrada, necesito que alguien me ayude ahora.
¡NO SE QUE DIABLOS PASO! ¡NO SÉ QUE DIABLOS PASA!
Camino y sigo caminando aunque no sé adónde estoy yendo, nada conecta con mis recuerdos, y no sé qué espero recordar, no sé adónde estoy yendo.
Paso horas en la nada, me he dado cuenta que estoy soñando, ¿Sino cómo me explico todo esto?, tiene que ser un sueño, así que no haré nada y me quedaré tranquila, hasta que mi yo decida despertar.
Pero el tiempo pasa, y pasa y sigue pasando y mi yo no despierta. No sé qué seguir esperando. Hay momentos en los que todo es sonidos y voces y ruidos y música y todo está bailando en mi mente y solo lo dejo ser, no sé por cuanto tiempo; estoy cansada y quiero que vuelva el silencio, pero no lo hace nunca, así que me esfuerzo por conectar las voces a la música, el sonido a algo, y es cuando lo hago que puedo identificar una voz, una chillona voz y un rostro lo acompaña, y es por primera vez después de mucho tiempo de nada, que recuerdo y veo en mi mente, un rostro tremendamente familiar y una voz, y los recuerdos ahora ya claros vienen y estoy viéndola en todos los escenarios, ya sé quién es ella, y como es, sé todo, y ella es igual a mí, ¿Es mi hermana gemela?, tiene que serlo, no obstante, yo no tengo una hermana gemela. Lo sé.
Los demás recuerdos, rostros y voces llegan poco a poco, algunos llegan acompañados de momentos dolorosos y otros de momentos felices que revivo una y otra vez, los momentos tristes sin embargo hacen que olvide cosas, y es complicado cuando tengo uno de esos recuerdos, vuelvo a olvidar quien soy y solo quiero dormir, dormir y no despertarme nunca, pero lo cierto es que tengo muchos momentos más felices que esos.
El tiempo sigue pasando y ahora escucho más claramente voces y el sonido de un piano que llega a mi como traído por el viento, su voz es tan mágica y los recuerdos vienen acompañando esa voz, aun no puedo llamarlo por su nombre pero él lo hace. Dice frases como “despierta, despierta”.
Estoy durmiendo, pero no sécómo demonios hago para despertarme.
Y lo peor es que, a ratos no quiero despertarme.
Ha pasado mucho tiempo aquí en la esquina de esta habitación contemplando mi cuerpo casi sin vida conectado a diezmilmáquinas que hacen lo imposible por traerme de nuevo a ese cuerpo, no es que este en mis manos hacerlo y la verdad no sé si lo haría, yo solo me he quedado aquí viendo a la fila de personas entrar y evaluarme, rumorear cosas que no se atreven a decir ni en voz alta cuando están a solas. Y también están la otra clase de personas, las que solo entran cinco minutos y de uno en uno, hay días solo entran tipos que ni me esfuerzo en recordar, dicen cosas como “quisiéramos que vuelvas” o “ve en paz” puff.
Sin embargo el otro día o no sécuándo, entro un chico, su rostro no me era familiar y por más que me esforcé no pude conectarlo a ningún recuerdo que tuviera de él, pero su voz y la forma en que me hablaba y en la que lloró por mí, sosteniendo mi mano, hizo que quisiera más que nunca meterme a mi cuerpo y limpiarle las lágrimas.
Él dijo que éramos amigos y dijo que yo le quería, supongo que sí, también dijo que él me amó. Y sí, sidolióporque lo dijo en pasado,  supongo que ya no lo hace, me pregunto que pude hacer para que él dejara de quererme. Él lloro todos esos cinco minutos más cortos de la vida y se fue, me duele un poco, por no ser capaz de recordarle. En otra ocasión vino un chico de cabello color de hojas caídas de otoño, dijo que era mi primer amor y viendo ahí, supongo que tuve buen gusto, se veía simpático, pero él no dijo más que cuatro o cinco palabras y antes de irse se despidió de mi cuerpo, lo cual me dolió, porque yo aún no estoy muerta, pero creo que él quería que lo estuviera o en efecto, no le importó.
Últimamente estoy muy cansada y los doctores y enfermeras no dejan de venir a verme a cada momento, siempre que una maquina lanza un pitillo, un montón de doctores me rodean, pienso que es mi fin, pero de alguna forma ellos consiguen seguir manteniéndome aquí.
En algún momento o día o noche, ya todo es muy difícil de describir para mí, llega un chico seguido de otros y otros, es raro, porque ahora están dejando entrar  varios al mismo tiempo, lo cual antes nunca paso, hago un esfuerzo por ponerme de pie y me acerco a ellos para escucharles, esto se está tornando extraño.
Se están despidiendo de mí, todos ellos, uno a uno, algunos de ellos se despiden reprochándome.
Quisiera poder decirles ahora que no me suicidé, okey, a lo mejor ¿Si lo hice? No lo sé, quisiera decirles que lo lamento, que nada estaba teniendo sentido, que ellos no me fallaron, que yo me fallé a mí, que quisiera tener una nueva oportunidad, pero aun así, de tenerla no sabría qué hacer con ella. Estoy hablándoles aunque ellos no me escuchan. Hasta que al final, solo queda uno de ellos. Y lo he visto antes, ya ha venido, pero no puedo darle el rostro, no puedo, no quiero.
Música. La noche del concierto. Última cosa que hacer de la lista. El teatro, esos tipos que me seguían. Empiezan a juntarse piezas del puzle en mi cabeza.
Pero él no me habla, saca una armónica de su bolsillo y empieza a tocar, de pronto estoy llorando, yo, no mi cuerpo. No, espera, mi cuerpo también, mi cuerpo está llorando.
¡ENFERMERA, MI CUERPO ESTA LLORANDO!  Estoy gritando para que alguien se dé cuenta que mi cuerpo esta reaccionado, pero nadie me oye o me ve, incluso él, él tiene los ojos cerrados con lágrimas corriéndole el rostro, tampoco me ve.
-         ¿Por qué? Yo te quería, yo te quiero, ¿Por quéno viniste a mí? Sé que no estamos juntos, pero podías haber venido a mí, dijiste que siempre seriamos amigos. ¿Por qué no te quedaste conmigo?¿Por qué ahora te vas? Hay tantas cosas que aún no hicimos, tantas promesas que me estás impidiendo cumplir. ¿Por qué?
Y un segundo y él se ha ido, con su música, y con sus recuerdos y con su alegría. Tal vez es hora de irme también yo, todos ya se han despedido de mí, ¿Aqué espero? ¿No era acaso este el plan inicial?
Y es cuando empiezo a dejarme ir, que abro los ojos y no puedo hablar.
En ese momento no entiendo nada, incluso los siguientes días tampoco entiendo nada, me toma muchos días entender todo y terminar de armar el puzle en mi mente.
No puedo hablar ahora, necesitaré terapia del lenguaje para volver a hacerlo. Mi mente ha borrado muchas cosas de ese día, de esa hora, de esos quince minutos más negros de mi vida.
Ahora tengo una nueva lista de cosas. ¡Quién lo diría!
Esta es la lista de cosas que pienso hacer hoy o cuando me den de alta de este hospital, que espero sea pronto. La comida es un asco aquí.
1.- Botar  las 30 pastillas que tengo escondidas en mi cuarto, ya no voy a suicidarme.
2.- Voy a retomar mis clases de alpinismo, si muero, que sea haciendo algo que me apasiona.
3.- Voy a ir a su concierto, donde sea y cuando sea y voy a ir tras bastidores a abrazarlo y cumpliremos todas las promesas que él me hizo, viajaremos juntos.
4.- Y por último y en primer lugar. Voy a empezar a vivir mi vida.



Autor: Flor Chávez – Perú
Edad: 25 años

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